¿Demasiado Face y poco book?

¿Qué te ayudará a quitar el estrés?

Por Laura Castellanos

No cabe duda que vivimos estresadas, es decir, en constante tensión y preocupación, con demasiadas cosas por hacer y poco tiempo para relajarnos. 

Además puede que usemos los escasos ratos libres en demasiado Face (redes sociales) y poco book (un libro) lo que, en mi opinión, genera más estrés que esparcimiento. Creo que es más saludable un libro que la tecnología, ¿por qué? Pensemos en algunas razones:

1) La realidad vs. lo virtual.

Quizá lo digo por mí misma, pero uso las redes sociales cuando tengo algo «bueno» qué decir y no cuando he tenido el peor de los días. Y si llego a compartir mis desgracias es para recibir muchos «consuelos virtuales» que no saben igual que el consuelo real de una amiga en casa dándome un abrazo. 

Los libros, sin embargo, nos pintan la realidad como es, en especial las novelas. Nos hablan del dolor y sufrimiento humano, nos pintan el cuadro desolador o nostálgico de otra época y nos delinean lo profundo del alma. 

Tal vez tuve un mal día (berrinche del niño, enfermedad de la niña, cansancio propio). Estoy segura de que leer sobre lo maravillosa que es la vida de mis ocho mil amigas de Facebook (la que se fue de vacaciones, la que horneó un festín, la que se compró un nuevo atuendo o visitó un restaurante de moda) no mejorará mi humor. En cambio, leer un libro que hable de un personaje que vivió lo que yo, que quizá sufrió más que yo y que encontró la respuesta a sus preguntas, puede traer descanso a mi corazón.

2) Lo duradero vs. lo temporal.

Los libros han sido escritos para durar. No están allí para que muchos los lean de inmediato, sino que los autores se toman el tiempo (mucho tiempo) para pulirlos, mejorarlos y publicarlos. En las redes sociales, sin embargo, leemos pequeñas frases de las noticias que están haciendo ruido, de algunos temas actuales o de lo que pasa en la vida de una persona en determinado momento. 

Si disfrutamos del contenido de cierto tema o autor en las redes sociales, puede que sea bueno considerar adquirir libros al respecto. Los medios digitales son temporales, quizá mañana ya no estén. Pero los libros han pasado por un proceso editorial que nos ofrece buena ortografía y redacción y algo que vale la pena leer. Los clásicos, por ejemplo, nos muestran vez tras vez que son para toda la vida. 

3) La concentración vs. la divagación.

No sé si soy la única pero tengo un serio problema. Si estoy en Facebook salto y salto de una publicación o historia a otra, voy de blog en blog o de página en página. Es tan terrible como cuando alguien tiene el control de la televisión y va de canal en canal, pero no ve nada en concreto. En cambio un libro exige orden: palabra por palabra, párrafo por párrafo y, si es un buen libro, nos atrapará. 

Quizá esa es la tragedia de las redes sociales: la información resulta tan variada y desconectada que nos hace divagar. Todo ese salto mental solo confunde, enreda, fatiga y deprime. Nada relaja más que el poder enfocar nuestra atención en una sola actividad. 

Así que no estoy proponiendo no usar redes sociales nunca más. Solo sugiero que en nuestros ratos libres y sobre todo antes de dormir, dejemos el celular y tomemos un buen libro. Veremos una gran diferencia en nuestros niveles de estrés.


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