Vio Dios que era bueno en gran manera
Él nos quiere llenar de vida y amor.
Por Cesia Carrillo Clemente
«Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas», dice la Biblia en Génesis 1:2. Dios trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo) ordenó y trazó todo de manera magistral, tal como un pintor hace una hermosa obra.
Nuestro planeta poco a poco tomó forma y en el penúltimo día Dios creó al hombre. Al terminar toda la obra, vio que todo era bueno en gran manera.
Fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios. Del polvo creó al varón y la mujer fue sacada de la costilla de éste. Qué poder tan sublime. Cada momento de la creación tuvo un orden perfecto.
Pero ¿qué pasó? ¿Por qué tanto desorden del ser humano? Desviaciones sexuales, violaciones, familias destruídas, homicidios, abortos, asesinatos, fallecimientos por drogas o alcohol y más tragedias.
La razón de tanto mal es el pecado del hombre. Pero, ¿qué es eso? Es todo aquello que no le agrada a Dios, aun la cosa más pequeñita. El pecado entró en el hombre y deformó la obra del Gran Creador y ahora toda la creación es un caos también, porque no estamos en sintonía con lo santo de Dios.
¿Cómo restaurar la imagen de Dios en nosotros? Solo necesitamos pedir la ayuda del autor principal, el mismo Dios. Así como con poder tremendo creó y llenó la tierra cuando estaba completamente desordenada y vacía, puede hacerlo por nosotros.
Él nos quiere llenar de vida y amor. Y eso solo lo recibimos a través del Hijo de Dios, Cristo, el Salvador del mundo quien murió en nuestro lugar, porque nos amó. Y todo aquél que lo acepta y le pide ayuda, es trazado de nuevo con tinta que no tiene precio, porque el pago fue su sangre. Así escucharemos a Dios decir de nuevo que somos buenos en gran manera.
Tomado de la revista Prisma 42-3